A raíz de que el señor Tomé sacase a la luz pública una nueva sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que anula otra licencia de las varias otorgadas de aquella manera por el señor Quintáns y su equipo, ya salieron los de siempre a medirlos por el mismo rasero. Pero lo hacen olvidándose de algo muy importante, que en este caso, al contrario de lo que que hacía en su día la señora Franco y su grupo político, que lo acusaba de la tan denostada "desfeita urbanista", que ahora el señor Tomé se basa en sentencias y no en meras suposiciones.
Es cierto que después de la moción de censura fue la propia señora Franco la que dijo que a partir de esa fecha no hablaría hasta que lo hiciera la Justicia, pero es que desde que gobiernan juntos aún faltó que se pronunciara sobre alguna sentencia y mucho menos sobre la que afecta a la vivienda de un familiar relacionado con su grupo. ¿A caso solo la gente con vínculos políticos tiene derecho a tener mano larga en este tipo de licencias?
Lo más rocambolesco de todo esto es que observamos que cuando las sentencias no son favorables a los intereses del señor Quintáns, elude sus responsabilidades descargando toda su culpa en los pobres funcionarios. Como esto ya era un practica habitual antes de gobernar juntos, el BNG solía defender a dicho colectivo, por lo que es muy extraño que ayer se sumasen también a la crítica cuando a estas alturas de la legislatura se podían desmarcar perfectamente de esta acusación. ¿O es que a caso hay algo que se lo impide?
Veamos lo que dijeron: "fuentes del gobierno municipal señalaron ayer que la licencia se concedió con los informes favorables de los técnicos del Concello". Y veamos lo que se dice digo en su día el funcionario: "pero con observacións por parte do técnico municipal".
Lama con honra non mancha nada, nin seda limpa honra emporcada, así dice un cantar gallego. Que se apliquen el cuento, porque después del "sospechoso" especial de La Voz de Galicia dedicado a sus lideres, todo es posible con este bigobierno.
Es cierto que después de la moción de censura fue la propia señora Franco la que dijo que a partir de esa fecha no hablaría hasta que lo hiciera la Justicia, pero es que desde que gobiernan juntos aún faltó que se pronunciara sobre alguna sentencia y mucho menos sobre la que afecta a la vivienda de un familiar relacionado con su grupo. ¿A caso solo la gente con vínculos políticos tiene derecho a tener mano larga en este tipo de licencias?
Lo más rocambolesco de todo esto es que observamos que cuando las sentencias no son favorables a los intereses del señor Quintáns, elude sus responsabilidades descargando toda su culpa en los pobres funcionarios. Como esto ya era un practica habitual antes de gobernar juntos, el BNG solía defender a dicho colectivo, por lo que es muy extraño que ayer se sumasen también a la crítica cuando a estas alturas de la legislatura se podían desmarcar perfectamente de esta acusación. ¿O es que a caso hay algo que se lo impide?
Veamos lo que dijeron: "fuentes del gobierno municipal señalaron ayer que la licencia se concedió con los informes favorables de los técnicos del Concello". Y veamos lo que se dice digo en su día el funcionario: "pero con observacións por parte do técnico municipal".
Lama con honra non mancha nada, nin seda limpa honra emporcada, así dice un cantar gallego. Que se apliquen el cuento, porque después del "sospechoso" especial de La Voz de Galicia dedicado a sus lideres, todo es posible con este bigobierno.











