Mostrando entradas con la etiqueta Huracán Alfonso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Huracán Alfonso. Mostrar todas las entradas

21 enero 2010

Justificación

Al parecer, el gobierno de Porto do Son aún no ha mandado retirar las canastas de baloncesto de Portosín debido a que los operarios están trabajando en paliar los daños causados por el pasado temporal en otras zonas del municipio, en las que fueron derribados árboles sobre la calzada o restos de tejados están ciscados.

El Correo Gallego 21/1/2010

* Y nosotros vamos y nos lo creemos, ¿será que en esta ocasión unos y otros no pueden llamar a las televisiones locales para poder echarle la culpa al anterior equipo de gobierno?

19 enero 2010

Vecinos de Caamaño se quejan por los continuos cortes de luz que sufren en sus viviendas


Los residentes también protestan porque reciben una potencia insuficiente.

Los residentes en la parroquia sonense de Caamaño están hartos de sufrir continuos cortes de luz. Y es que, según informaron varios de ellos, no hace falta que haya condiciones climatológicas adversas para que no puedan encender las bombillas ni pasar una tarde delante de la televisión. Las razones que los residentes dan para que esto suceda es que la potencia que suministra Fenosa es insuficiente para dar servicio a la zona, lo que se traduce en dificultades para utilizar los electrodomésticos. Esta situación provoca que quienes tienen sus hogares en esta localidad tengan que pensárselo dos veces antes de encender determinados aparatos de gran consumo, ya que corren el riesgo de que se les quemen o de que no funcionen.

Así lo confirmaba uno de los residentes del lugar, quien indicaba: «Na miña casa temos o quentador eléctrico e cando está cargando as veces non podo acender o microondas, porque a potencia non é suficiente para todo». A continuación, este hombre aseguró que los continuas bajadas y subidas de tensión eléctrica ya le estropearon un par de cocinas de vitrocerámica.

Iluminación alternativa

En la misma línea habló otra de las afectadas. Esta mujer indicó que en su domicilio posee un pozo que bombea el agua gracias a un motor que se activa con corriente y que cuando este comienza a trabajar es imposible encender otro electrodoméstico que realice un consumo demasiado elevado.

«Eu xa sei que cando arranca o motor do pozo non podo poñer a funcionar a secadora ou ou varios radiadores, porque o sistema non aguanta».

Esta situación se mantiene desde hace años y los vecinos ya están acostumbrados a hacer uso de la luz de las velas para realizar actividades como comer o cenar. Así, entre las personas que tienen cocinas eléctricas no falta quien salga del trabajo con la incertidumbre de si al llegar a casa van a poder hacer o no de comer.

Pese a que llevan así varios años y a que no es la primera vez que la comunidad de montes de Caamaño le manda un escrito a Unión Fenosa pidiéndole mejoras en la red de cableado eléctrico, la situación no ha mejorado. «Hai máis de un ano que lle reclamamos a Fenosa por escrito que mellorara o servizo que presta na zona, pero seguimos igual», apuntan.

La Voz de Galicia 19/1/2010

Educación actúa de urgencia por los daños del «Flora» en Muros y Cabo

El municipio con las pérdidas más elevadas por el paso del vendaval es el de Boiro, con al menos 600.000 euros. La consellería hará obras de forma inminente en el colegio de O Castro y en el pabellón de As Insuas.

El paso del Flora por la comarca continúa provocando quebraderos de cabeza. En los concellos, por ejemplo, ya se empezaron a hacer listas con los desperfectos, sobre todo, con la esperanza de que la Xunta saque una línea de ayudas para hacerle frente a los gastos. Mientras, otras Administraciones están moviendo ficha para restablecer la normalidad en sus instalaciones. Es el caso de la consellería de Educación. No en vano, los responsables del instituto As Insuas de Muros y del colegio de O Castro indicaron que desde el citado departamento autonómico se pusieron en contacto con ellos para garantizarles que se tomarán medidas de urgencia ante los problemas surgidos en pabellones y tejados.

Desde O Castro, la directora del colegio explicó que ayer mismo llamaron de la consellería para indicarle que mandarán a una empresa de forma inmediata -posiblemente, ya acudiese por la tarde-, sobre todo, para arreglar los desperfectos en el tejado del centro educativo. Se calcula que hay entre mil y dos mil tejas rotas. Y que, por tanto, se pueden producir situaciones de peligro si se desprende algún cascote. A mayores, el pabellón que usan los chavales para la asignatura de Educación Física está inservible -incluso se vino abajo una enorme viga de cemento-, por lo que ahora mismo las clases se dan en el exterior si hace buen día y, en caso de lluvia, en las propias aulas. Además, hoy se iba a celebrar una jornada de deporte intercentros, en la que alumnos de A Pobra iban a visitar O Castro. Finalmente, serán los boirenses los que viajen hasta el territorio pobrense debido al estado de sus instalaciones.

Contratar trabajos

En cuanto al instituto As Insuas, desde la consellería les dieron vía libre para que pidan un presupuesto y acto seguido contraten las obras oportunas para volver a poner en orden el polideportivo. En este caso, lo que el Flora dañó fue uno de los laterales del inmueble, por lo que hay filtraciones de agua.

Amén de las instalaciones educativas, los concellos tampoco están parados. Sobre todo, aquellos en los que las pérdidas por el temporal se cuentan al por mayor. Los ayuntamientos se aferran a la esperanza de que la Xunta y otras Administraciones como la Diputación les ayuden a hacer frente a los gastos y de ahí que estén preparando listas y peticiones para enviar a los distintos departamentos.

Aunque ayer la mayoría aún no habían echado cuentas, todo parece indicar que Boiro es el Concello peor parado. El teniente de alcalde, Juan Jesús Ares, señalaba que, como mínimo, hay unos 400.000 euros de pérdidas -a mayores estarían los alrededor de 200.000 euros que costará reparar el pabellón del colegio de O Castro-.

En otros ayuntamientos, aunque también se registraron daños, las cuantías son mucho menores. En A Pobra, por ejemplo, calculan que necesitarán 40.000 euros; en Porto do Son, saben que, solo en reparar el alumbrado, han de invertir 17.000 euros. La mayoría de las Administraciones no tienen cerrada al 100% la lista de desperfectos.

La Voz de Galicia 19/1/2010

Las brigadas municipales siguen arreglando tejados y retirando árboles en toda la comarca

Que las economías municipales no pasan por su mejor momento no es ningún secreto. De ahí que los concellos, en la medida de lo posible, intenten hacer frente a los daños del temporal sin contratar a empresas externas, es decir, contando con las brigadas municipales. Por ejemplo, ayer por la mañana, en A Pobra podía verse a los operarios del Concello arreglando el tejado del cine Elma. Igualmente, había otros trabajadores poniendo remedio a los baches que hay en la carretera de Cabío. Y, según explicó el concejal Andrés Millán, está previsto que hagan lo propio con problemas derivados del temporal que surgieron en sitios como el campo de fútbol de A Alta.

En Boiro, se intenta que el Grumir haga el mayor número de labores posibles. Cabe destacar que los operarios de este servicio cortaron más de 300 árboles que, en su mayoría, hacían intransitables las pistas rurales.

Por otra parte, tras preguntar en los concellos, se llega a la conclusión de que unas de las infraestructuras públicas más afectadas por el temporal son las marquesinas. Solo en Ribeira, hubo desperfectos en las de O Caramecheiro, Xarás, As Saíñas y O Vilar. En las sonenses, la mayoría quedaron sin tejado.

La Voz de Galica 19/1/2010

Otros núcleos del municipio como Portosín o San Pedro de Muro padecen una situación similar

La zona de Caamaño no es la única del municipio de Porto do Son que sufre continuos cortes de luz. Otros de los lugares afectados son los núcleos de San Pedro de Muro, así como el casco urbano de Portosín.

En el caso de San Pedro de Muro, la Asociación de Vecinos Tahúme ya le ha comunicado al Concello, en más de una ocasión, los problemas que hay con el tendido eléctrico y los apagones. De hecho, hace aproximadamente un mes que la directiva de esta entidad se reunió con el nuevo grupo de gobierno para transmitirle su preocupación por los continuos cortes de luz y para pedirle que inicie gestiones con Unión Fenosa para atajar el problema.

Otro de los lugares sonenses en el que los vecinos están que trinan es en Portosín. De hecho, no falta quien diga que hay días en los que a lo largo de la noche sus viviendas sufren cuatro o cinco apagones.

Árboles próximos

La teniente de alcalde y portavoz municipal, Ánxela Franco, aseguró que tiene constancia de estos hechos. Así, Franco precisó que la situación todavía empeora los días que hace viento «e non fai falla que as rachas sexan moi fortes para que haxa varios núcleos de Porto do Son que queden sen luz». La teniente de alcalde precisó que en muchos casos el hecho de que los cables toquen con los árboles provoca fallos en el tendido eléctrico.

Así, Franco indicó que el Concello ya mantuvo recientemente una conversación telefónica con Fenosa para pedirle que reforzara el cableado.

La Voz de Galicia 19/1/2010

17 enero 2010

El temporal cogió en cuadro a los equipos de emergencias de la zona

Las policías de Boiro y Muros no tenían guardia esa madrugada pese a que sí las hacen otros días. En el Grumir de Ribeira solamente estaban operativos dos voluntarios, al igual que en el de Noia.

Una cosa está clara. Aunque los servicios de emergencias anduvieron a cien para atender las llamadas de socorro y no dejar a ningún particular desasistido, el temporal Flora asomó la cabeza por la comarca con el número de operarios bajo mínimos. ¿Por qué? Dos factores fueron clave para que esto ocurriese: no se dio aviso a tiempo de la alerta y, por tanto, no hubo operativos especiales y, además, coincidió con un período delicado para los grumires, en el que, por la falta de ayudas de la Xunta, apenas hay operarios contratados en este servicio.

Los casos más sangrantes fueron dos: Ribeira y Noia. En el municipio ribeirense, el Grumir habitualmente está compuesto por 15 personas. Sin embargo, debido a que se extinguieron los contratos y por el momento no llegaron las subvenciones para renovárselos, ahora mismo no hay nadie trabajando para el servicio. Eso sí, la jornada del temporal estuvieron operativos dos voluntarios. Por lo tanto, en la capital barbanzana estaban disponibles durante la madrugada los tres bomberos que componían la guardia nocturna de este cuerpo y una patrulla de la Policía Local. Amén de las dos personas del Grumir ribeirense que, de forma altruista, se sumaron a las labores.

¿Y en Noia? Pasó algo parecido a lo de Ribeira. Del Grumir, estaban operativas dos personas -de las 15 que hay habitualmente, ahora mismo solo están contratadas tres-. A ellas había que sumarles la patrulla de la Policía Local que hacía guardia esa madrugada y los agentes de la Guardia Civil que permanecían de servicio en el municipio.

La excepción

En cuanto al asunto de los grumires, la gran excepción fue y es Boiro. En el caso boirense, el Concello decidió asumir el coste de contratar a las 15 personas para no tener que prescindir de estos operarios mientras no llegan las ayudas de la Xunta. La madrugada del jueves eran tres los trabajadores de este servicio que estaban de guardia. Sin embargo, al llegar las primeras alertas, estos dieron aviso a los compañeros y se montó un dispositivo especial. En total, fueron nueve las personas que trabajaron durante las horas sin luz.

Sin embargo, no todo fue color de rosa en Boiro. Si el Grumir estaba de guardia, no ocurría lo mismo con la Policía Local del municipio. Debido a la escasez de plantilla, ahora mismo, los agentes, solamente hacen turnos de noche en ocasiones especiales -por ejemplo, los sábados-. Dado que no había alerta por temporal, esa madrugada no estaba nadie en las oficinas. Y algo similar pasó en Muros. «Se souberamos que ía ser así, montaríase algo especial», enfatizan los guardias.

A mayores, y como es ya más lógico, tampoco hubo vigilancia por parte de la Policía Local en los municipios en los que, de forma habitual, no hay este servicio durante las noches. Es decir, en Porto do Son, Outes y Carnota. Desde los distintos cuerpos incidían en una cuestión: si se hubiese producido algún tipo de aviso o alerta se prepararían operativos especiales. «Sempre se fai así, foi unha mágoa», señalaban desde todas partes.

La Voz de Galicia 17/1/2010

16 enero 2010

Barbanza intenta sobreponerse a un temporal que deja pérdidas enormes

«Agora estamos en Insuachán quitando unha árbore que se guindou encima dun cable do alumeado. Logo imos facer o mesmo en Boiro de Arriba e tamén nos chamaron para ir ao Chazo». El que hablaba así, ayer a media mañana, era el jefe del Grumir de Boiro. De sus palabras se deducía que, pese a haber pasado más de 24 horas desde que el viento dejó de soplar, los problemas derivados del temporal continuaban sin remitir. Sin embargo, pese a que era necesario seguir pendientes, sobre todo, de la caída de troncos, ayer también fue una jornada para poner parches; de intentar sobreponerse a lo ocurrido a golpe de obras y reparaciones. Igualmente, se empezaban a contabilizar daños. Las cifras sonaban grandes en toda la comarca y, pese a que no se concretaban números, parece que los daños podrían ser millonarios.

En Boiro, por ejemplo, el Concello, aunque se encargó de remitirle a Educación fotos y detalles de lo ocurrido en el colegio de Cabo de Cruz -hay daños en la cubierta y el pabellón quedó destrozado-, no eran capaces de dar una cifra sobre el coste del desaguisado. A lo sumo, el alcalde señalaba: «Calculamos que, como mínimo, farán falta uns 200.000 euros para poñer todo outra vez no sitio». Sin salir del municipio boirense, algunos empresarios también empezaban a echar cuentas.

El dueño de unas granjas de conejos que resultaron dañadas, por ejemplo, señalaba que, como muy poco, tendrán que poner unos 30.000 euros para arreglar la estructura y demás elementos que quedaron dañados. «É moi difícil calcular iso, pero facilmente andaremos por esa cantidade», decía el propietario. Y, aunque no daba datos, la cara que ponía el dueño de una granja de pollos de Runs al preguntarle por las pérdidas hablaba por sí sola: «Non sei, isto é tremendo. Unha cousa son danos e outra o que nos pasou a nós, quedamos sen nada. Tirou todo o tellado abaixo e partiunos a granxa á metade».

Tensa calma

En A Pobra, Ribeira, Porto do Son o Rianxo, mientras tanto, no se daban cifras, pero había una estampa que dejaba claro que son muchos los particulares que se enfrentan a gastos por culpa del temporal. No en vano, se contaban por decenas los obreros que, pese al día de intermitente lluvia, intentaba reparar las cubiertas dañadas. En A Pobra, por ejemplo, en un radio pequeño, había más de diez obreros subidos a lo alto de varias casas.

Igualmente, las brigadas municipales no daban ayer abasto, sobre todo, limpiando las zonas que quedaron llenas de ramas o incluso troncos. Aunque por lo que señalaban desde los servicios de emergencia el suministro eléctrico se había restablecido en todos los puntos de la comarca, todavía había cables tirados por el suelo en distintos lugares. Ocurría así en la zona del colegio de Cabo de Cruz. Al cierre de esta edición, ya con la noche encima, se vivía un momento de tensa calma. Los nervios estaban a flor de piel por si de madrugada el viento volvía a hacer de las suyas.

La Voz de Galicia 16/1/2010

15 enero 2010

Vecinos de Rianxo, Boiro, Carnota y Porto do Son estuvieron sin luz más de seis horas

Desde las dos de la madrugada, el suministro eléctrico comenzó a verse interrumpido en la totalidad de los municipios, aunque la incidencia de los apagones fue muy dispar. De esta forma, vecinos de Rianxo, Boiro, Carnota y Porto do Son estuvieron sin luz durante más de seis horas y a las dos de la tarde de ayer el servicio todavía no se había normalizado.

Entre las cuatro y media y las seis de la madrugada, la Policía Local de A Pobra intentó, sin éxito, contactar con la compañía eléctrica para saber cuándo se restablecería la corriente. En Rianxo, los agentes se quedaron sin centralita telefónica y los vecinos optaron por llamar al destacamento de Boiro para informar de las incidencias.

Por la mañana, numerosos ciudadanos se quedaron sin poder salir del garaje porque las puertas automáticas no abrían y el sistema manual no funcionaba.

En Mazaricos, más de 200 explotaciones tuvieron dificultades para ordeñar las vacas porque de manera continuada se producían cortes en el suministro eléctrico.

Farmacia de Queiruga

También se vio muy afectada por el apagón la farmacia de Queiruga, que estuvo sin suministro desde las cinco de la madrugada y las cuatro y media de la tarde de ayer. El agravante es que esta botica se encuentra de guardia y los medicamentos tuvieron que dispensarse sin pasar la tarjeta sanitaria.

Además, la farmacéutica temen que algunos medicamentos puedan haberse estropeado, ya que precisan estar refrigerados para su conservación.

La Voz de Galicia 15/1/2010

Rachas de viento de 145 kilómetros sembraron el caos en la comarca

La franja de mayor incidencia del temporal se produjo entre las dos de la madrugada y las ocho de la mañana. Los equipos de emergencia cortaron cientos de árboles, muchos de los cuales cayeron sobre el tendido eléctrico.

Rachas de viento que alcanzaron los 145 kilómetros por hora, según los datos obtenidos por MeteoGalicia en el punto de control de A Muralla, y que en lugares como Sálvora o Corrubedo llegaron a los 132 y 127, respectivamente, sumieron a la comarca en un auténtico caos entre las dos de la madrugada y las ocho de la mañana de ayer. Barbanza se sitúa entre las zonas gallegas que más afectadas se vieron por un temporal cuya virulencia sorprendió a los equipos de emergencia.

A causa del fuerte viento, los árboles comenzaron a caer a cientos, lo que mantuvo en vela a bomberos, guardias civiles, policías locales y voluntarios de protección civil de todos los municipios, que trabajaron sin descanso para despejar al tráfico las principales vías de comunicación. No daban abasto y, de hecho, los bomberos de Ribeira todavía tenían, a las dos de la tarde de ayer, quince avisos pendientes de atender.

Autovía

Entre las situaciones de mayor peligro que se registraron figura la caída de un árbol, en la salida de la autovía en Xarás, que impactó contra el parabrisas de un turismo que en ese momento circulaba por la calzada. El ocupante no resultó herido.

En Mazaricos, conductores del transporte escolar tuvieron que retirar las ramas y troncos diseminados por la calzada. En la carretera CP-3404, que une Serra de Outes y Dumbría, fue preciso, a la altura del núcleo de Ponteolveira, cortar al tráfico uno de los carriles a causa de un árbol de gran tamaño.

Por lo que respecta al municipio outiense, la Guardia Civil se vio obligada a impedir el acceso por el vial de Rates porque, según indicaron desde la Policía Local, se cayeron cientos de árboles, alguno de ellos de hasta cinco toneladas de peso. De hecho, además de enviar a operarios municipales, el Concello tuvo que contratar a una empresa para agilizar las tareas de tala de los ejemplares afectados.

En la comarca, prácticamente ningún vial quedó a salvo y los más afectados fueron los de las áreas rurales. Sin embargo, en Rianxo, en la AC-305 estuvo interrumpido el tráfico en el alto de Paradegua durante más de una hora, hasta que pudo desalojarse el vial.

El desplome de árboles traía otra fatal consecuencia aparejada y es el hecho de que buena parte de ellos se precipitaban sobre el tendido eléctrico, lo que dejó a oscuras, de forma intermitente o total, a buena parte de los ciudadanos. Un ejemplo representativo de lo sucedido es lo ocurrido en la zona del muelle de Rianxo, donde un árbol se llevó por delante nada menos que media docena de postes del tendido eléctrico.

La Voz de Galicia 15/1/2010