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06 noviembre 2013

Fomento dice que el mal tiempo condenó el «Sefi g», que dejó un desaparecido

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La investigación concluye que el patrón erró al no creer inseguro faenar en una zona con condiciones adversas

El Sefi g es uno de esos barcos cuyo nombre se ha quedado en la memoria de muchos vecinos por culpa del accidente que sufrió. La embarcación volcó y acabó hundiéndose en las inmediaciones del islote de Vionta, en la costa ribeirense, el día 21 de enero del 2013, con consecuencias fatales. De los dos tripulantes que iban a bordo solamente se salvó el patrón. El otro, un marinero de Xuño, desapareció. Menos de un año después de esta tragedia, el Ministerio de Fomento ya hizo una investigación sobre la misma. En ese documento, se indica que el mal tiempo fue clave en el hundimiento del barco.

El informe que hizo Fomento sobre el Sefi g, al igual que los que realiza de otros accidentes marítimos con graves consecuencias, no tiene carácter vinculante. Únicamente se elabora para intentar esclarecer las causas del suceso e intentar que no se repitan en otros barcos. Antes de establecer conclusiones, el ministerio hace una cronología de los hechos.

Indica que el barco salió del muelle de Santa Uxía sobre las seis de la mañana con dos tripulantes a bordo -el patrón José Bermúdez, y el marinero posteriormente desaparecido, Jacobo Hernández- para pescar pulpo con nasas. Dice Fomento que «embarcaciones de similares características salieron a faenar ese día» también. Unas horas después, el «oleaje sorprendió a los tripulantes y volcó el barco». Ambos acabaron en el mar. El patrón logró deshacerse de la ropa de aguas e intentó ayudar a su compañero a hacer lo mismo, pero no tuvo éxito. Una ola los acabó separando.

El veredicto

Hasta ahí, la cronología. Luego, el ministerio establece conclusiones. Dice primero que el vuelco se produjo por encontrarse el barco en una zona con múltiples bajos, rocas e islotes que perturbaban el comportamiento de las olas, haciéndolas imprevisibles y más peligrosas. Señala luego que las condiciones meteorológicas fueron empeorando a lo largo del día, que se hicieron «más duras». Y señala también que el patrón tuvo un «error de apreciación, que no consideró inseguro faenar en una zona en la que las condiciones eran excesivamente adversas para la embarcación».

La interminable espera por Jacobo

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La familia del marinero desaparecido, Jacobo Hernández, un joven de 25 años de Xuño, tiene el caso en manos de un despacho de abogados. Desde el bufete señalaban ayer que, efectivamente, nunca más se supo de este muchacho, por lo que la situación es peliaguda para sus seres queridos. Unos meses después del accidente se creyó que había aparecido su cuerpo. No en vano, se halló un cadáver en aguas portuguesas y se pensó que podía pertenecer al marinero de Xuño. Sin embargo, se hicieron las pertinentes pruebas de ADN y se concluyó que no se trataba de Jacobo Hernández.

La familia está pendiente ahora de que se le declare fallecido. Asimismo, y según confirmaron desde este mismo despacho, está abierta una investigación penal sobre el suceso.

Casos muy similares

Por otra parte, cabe destacar que el informe hecho por Fomento sobre este accidente pone de manifiesto una cuestión: en casi todos los siniestros que se producen en la zona con consecuencias fatales interviene el mal tiempo. Son muchas las ocasiones en las que el ministerio habla de que las condiciones meteorológicas con las que se salió de puerto no tienen nada que ver con las que había en el momento de la tragedia.

Otra cuestión que también sale a relucir con respecto al Sefi g y que es común en los accidentes es el hecho de que ninguno de los dos tripulantes llevaba puesto el chaleco de trabajo -según indica Fomento-. Luego, tampoco les dio tiempo a colocarse el salvavidas tras volcar la embarcación.

06 febrero 2013

El mal tiempo impide encontrar al marinero desaparecido en Vionta

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El operativo de búsqueda iniciado el 21 de enero para encontrar al sonense de 25 años Jacobo Hernández no cesa. Desde que su embarcación naufragó cerca de isla Vionta, la actividad para localizar su cuerpo no ha parado. En Ribeira, voluntarios de Protección Civil, coordinados por la Policía Local, recorren a diario el litoral del municipio, y de otros limítrofes, con tres patrullas. Ayer, una de las personas que participa en estos trabajos explicaba que «el temporal de las semanas pasadas y las borrascas que se anuncian para esta nos impiden tener más suerte».

El mismo voluntario ribeirense reconoce que lo normal en este tipo de operativos es que el cuerpo salga a flote al octavo día, aproximadamente: «Las fuertes corrientes, con el mal tiempo que está haciendo, pudieron llevar el cuerpo lejos, o simplemente puede que esté enganchado en algún sitio y no salga flote hasta que pasen más semanas».

05 febrero 2013

El operativo para encontrar al marinero desaparecido en isla Vionta cumple 16 días

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Tres patrullas con dos voluntarios de Protección Civil de Ribeira vigilan el litoral cada día desde primera hora

Dos semanas después de que Jacobo Hernández desapareciera en las proximidades de isla Vionta, el operativo de búsqueda coordinado por la Policía Local de Ribeira, en colaboración con Protección Civil, sigue dar sus frutos. Tres patrullas vigilan el litoral ribeirense entre las nueve de la mañana y las 19.30 horas. Según explicó un portavoz de este equipo de localización, «el temporal de la semana pasada y las borrascas que se esperan para los próximos días dificultará las labores de búsqueda. Aún así, haremos todo lo que esté en nuestras manos».

27 enero 2013

SIn resultados en una jornada más de búsqueda del marinero desaparecido en Ribeira

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Está previsto que una decena de voluntarios rastreen las playas


rotección Civil y Policía Local de Ribeira dieron por concluido esta jornada el operativo de búsqueda de marinero desaparecido el lunes al naufragar la embarcación en la que faenaba. Se trata de un joven de Xuño de 25 años, Jacobo Hernández, que llevaba unos dos meses como tripulante del «Sefi G». Salvamento Marítimo no reanudará hasta el martes las tareas de búsqueda por mar.

23 enero 2013

El sobreviviente del naufragio de Ribera: «Tiven ao rapaz collido das mans ata que unha onda nos separou»


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José Bermúdez Romay abandonó el hospital

Con un collarín y todavía visiblemente aturdido, José Bermúdez Romay, el marinero de Ribeira que fue rescatado el lunes por el Pesca 1 tras hundirse la embarcación en la que faenaba, abandonó el hospital de Barbanza a mediodía de ayer en compañía de su mujer. Permaneció 45 minutos en el agua luchando por su supervivencia y la del otro tripulante de la embarcación, Jacobo Hernández Rego, que todavía no ha podido ser encontrado.

Caminando con dificultad, el patrón de la embarcación Sefi G explica que todo sucedió rápidamente. Estaban capturando pulpo y ya iban a regresar «cando apareceu aquela onda, aquel mundo de Dios e non puidemos facer nada».

Su embarcación, de unos seis metros y medio, acabó parcialmente hundida y sus tripulantes, en el agua: «Agarrei ao rapaz e veu outra onda. Tiven ao rapaz collido das mans ata que unha ola nos separou e nos levou a cada un para un lado».

Desnudarse por completo

Ni José Bermúdez ni Jacobo Hernández habían tenido tiempo de ponerse los chalecos, «non nos dou tempo nin a pestanexar», y el patrón sabía que su supervivencia dependía en buena medida de que ambos se quitaran la ropa, especialmente las botas, para que no se encharcaran y los llevase al fondo. Él lo consiguió e intentó que su compañero hiciera lo mismo: «Díxenlle: tranquilo amiguiño, imos saír desta».

Sin embargo, el mar no daba tregua y una nueva embestida los separó. José Bermúdez dejó de ver a Jacobo Hernández entre las aguas. Las fuertes olas le golpeaban en la nuca y su cuerpo comenzaba a notar los efectos de unas gélidas aguas. En las inmediaciones de la isla de Vionta, donde tuvo lugar el accidente, no se veía ni rastro del joven de Xuño Jacobo Hernández, quien llevaba solo unos meses enrolado en la Sefi G.

Bermúdez Romay logró alcanzar las rocas. Para entonces, el pesquero Basoco, que estaba en las inmediaciones, ya había alertado al 112 y se habían activado los servicios de rescate.

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